feliz
tenemos responsabilidades, problemas, metas lejanas casi invisibles. Pero todos también necesitamos de vez en cuando un respiro. Pasarlo bien, reir, reir y seguir riendo sin motivo. Reir hasta llorar, hasta que pellizque la tripa, hasta que nos quedemos sin aliento. Porque quiero, porque puedo pero sobre todo porque me lo merezco y pienso a aprovechar hasta el peor chiste para reirme. Porque ser feliz es mi objetivo, contigo .. aunque me tenga que llevar a medio mundo por delante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario